La madrugada de este lunes, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció un ataque a dos bases estadounidenses en Jordania, en respuesta al bombardeo realizado por Estados Unidos sobre la isla iraní de Larak. Este bombardeo tuvo lugar horas antes y tenía como objetivo destruir cohetes que, según el Ejército estadounidense, estaban destinados a ser utilizados en operaciones en el estratégico estrecho de Ormuz.
En un comunicado, la Guardia Revolucionaria afirmó haber llevado a cabo la operación combinando misiles y drones, causando «grandes daños» en las instalaciones de Al Azraq y Rey Hussein. Sin embargo, no se han dado detalles sobre el impacto específico en estos objetivos ni sobre posibles bajas.
El ataque estadounidense sobre Larak, el primero contra objetivos iraníes en más de un mes, fue justificado por el Ejército norteamericano como una acción necesaria para prevenir el uso de minas marinas en la región. Un portavoz de la Guardia Revolucionaria catalogó esta acción como una «agresión terrorista» que sería respondida con fuerza, destacando la gravedad del conflicto en la zona.
Por otro lado, medios estadounidenses como Axios y Fox News reportaron que los ataques en Jordania fueron interceptados por las fuerzas militares de EE.UU., aunque no se han confirmado detalles adicionales. La situación continúa evolucionando, y se espera mayor información sobre las consecuencias de estos recientes enfrentamientos.



