El presidente chino, Xi Jinping, ha llegado a Kirguistán para participar en la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y llevar a cabo una visita oficial. Esta reunión se realiza en un contexto global marcado por conflictos en Ucrania e Irán, así como por el creciente interés de Pekín en Asia Central.
A su llegada a Biskek, Xi se reunió de manera informal con el presidente kirguizo, Sadir Zhapárov. Durante este encuentro, ambos líderes discutieron temas relevantes sobre la cooperación bilateral y otros puntos que se abordarán en las próximas reuniones oficiales, según reportes de medios locales.
La OCS, fundada en 2001, incluye a países como Rusia, India, Pakistán, Irán, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán y Uzbekistán. Este bloque se enfoca en la cooperación política y económica, además de la seguridad, aunque no posee una cláusula de defensa mutua como la OTAN. La cumbre en Biskek busca consolidar acuerdos entre sus miembros, con cerca de veinte pactos en discusión.
Además de la cumbre, Xi está previsto que sostenga una reunión bilateral con el presidente ruso, Vladimir Putin, para tratar el proyecto del gasoducto Fuerza de Siberia-2, un tema que quedó pendiente en su última cita. La situación actual en Ucrania e Irán también se espera que influya en las conversaciones, dado el papel activo de estos países en la OCS. Tras finalizar su agenda en Kirguistán, Xi se dirigirá a Egipto para una reunión con el presidente Abdelfatah al Sisi.



