Al menos dos personas han perdido la vida y otras dos han resultado lesionadas tras un ataque de las fuerzas estadounidenses en la isla de Larak, ubicada en el estratégico estrecho de Ormuz. Este es el primer ataque conocido por parte de Estados Unidos desde finales de julio, cuando se llevaron a cabo bombardeos contra varios objetivos de la Guardia Revolucionaria iraní.
La agencia de noticias Tasnim, asociada a la Guardia Revolucionaria, reportó que un dron fue responsable del ataque en la noche del sábado. Desde entonces, la Guardia Revolucionaria ha confirmado que hay «mártires y heridos» entre sus filas debido a lo que han calificado como un ataque del «enemigo estadounidense-sionista», advirtiendo que se tomarán represalias.
En declaraciones a medios, un funcionario estadounidense anónimo reveló que el objetivo del ataque eran dos lanzacohetes de la Guardia Revolucionaria, que estaban listos para lanzar minas navales en el estrecho de Ormuz. La fuente también aseguró que las fuerzas han trabajado en el desminado de las rutas comerciales en la zona, reafirmando su compromiso de proteger el libre tránsito en este crucial paso marítimo.
La isla de Larak es un punto clave en las tensiones entre Irán y Estados Unidos, especialmente tras el cierre de rutas petroleras por parte de Irán en respuesta a ataques de Israel y Estados Unidos. Con el colapso de las negociaciones de paz y la imposición de nuevas sanciones económicas por parte de Washington, la situación en la región se torna cada vez más delicada, y se espera más información sobre las consecuencias de este ataque en los próximos días.


