El Gobierno de Donald Trump ha incrementado las deportaciones de inmigrantes a terceros países, incluyendo a ciudadanos cubanos y afganos enviados a África. En los últimos diez días, más de 100 personas han sido trasladadas a naciones africanas a través de tres vuelos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Estos vuelos han llevado a inmigrantes a países como Burundi, Camerún, y Ruanda, entre otros.
Según documentos obtenidos por NBC News, los deportados provienen de diversas nacionalidades, incluyendo venezolanos y nicaragüenses, pero ninguno fue enviado a su país de origen. Aunque algunos de los deportados enfrentaban antecedentes penales, muchos estaban en Estados Unidos de manera irregular y no contaban con antecedentes criminales.
Más de 30 países han establecido acuerdos con Estados Unidos para recibir a estos inmigrantes, abarcando naciones en Centro y Suramérica como Panamá y Ecuador. Desde su regreso a la Casa Blanca en enero del año pasado, Trump ha impulsado estos acuerdos como parte de su agenda para acelerar deportaciones, un compromiso que asumió durante su campaña electoral.
La situación actual plantea preguntas sobre el futuro de los inmigrantes enviados a estos países africanos y cómo se gestionarán sus casos. Mientras tanto, la administración Trump continúa buscando maneras de ejecutar su política de inmigración, dejando a muchos en la incertidumbre sobre sus destinos y derechos.


