El Gobierno de Argelia ha decidido establecer una prisión de alta seguridad en el desierto del Sáhara, específicamente en Tanesruft, un área remota que anteriormente albergaba un cuartel del Ejército. Esta nueva instalación estará destinada a narcotraficantes y capos de la droga, según un comunicado oficial de la Presidencia argelina, difundido por la agencia estatal APS.
La decisión fue tomada durante una reciente reunión del Consejo Supremo de Seguridad, encabezada por el presidente Abdelmayid Tebune. En este encuentro, se destacó la labor del Ejército Popular Nacional y los servicios de seguridad en la lucha contra el narcotráfico, así como la necesidad de crear un organismo especializado al respecto, similar a la DEA estadounidense.
Este movimiento refleja la creciente preocupación de Argelia por el tráfico de drogas que afecta su territorio, especialmente en zonas fronterizas con Malí y Níger. La creación de esta prisión es parte de un esfuerzo más amplio para combatir el crimen organizado y mejorar la seguridad en el país, en un contexto donde el narcotráfico representa un desafío significativo.
Aunque se han dado pasos importantes para fortalecer la respuesta de seguridad, aún quedan preguntas sobre los detalles operativos de esta nueva prisión y cómo se implementarán las medidas adicionales de seguridad. La comunidad internacional observará de cerca cómo Argelia gestiona esta nueva etapa en su lucha contra el narcotráfico y sus implicaciones en la región.



