El Gobierno de Irán ha confirmado la muerte de 18 personas, entre ellas dos mujeres y un niño, tras los ataques aéreos de Estados Unidos ocurridos la noche del martes. La cifra de heridos asciende a 142, de los cuales 61 son mujeres y 44 menores de edad, según el portavoz del Ministerio de Salud, Hossein Kermanpour.
Los ataques se dirigieron a objetivos del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como respuesta a lo que Estados Unidos describe como «intentos de agresión» de Irán en el estrecho de Ormuz. Un ataque impactó una vivienda en el pueblo de Kuhestak, en Hormozgan, donde se celebraba una boda, dejando cuatro muertos y 68 heridos, según reportes de la Media Luna Roja.
En la provincia de Juzestán, otros siete fallecimientos se reportaron en diferentes localidades alcanzadas por misiles estadounidenses. La Guardia Revolucionaria también comunicó la muerte de cuatro de sus miembros en Kermanshah y de tres milicianos basiji en la isla de Lavan, catalogando estos episodios como «crímenes de guerra».
El Ministerio de Exteriores iraní ha comparado estos ataques con otros incidentes trágicos en el pasado, que dejaron numerosas víctimas. Hasta el momento, la situación sigue siendo crítica y se espera una respuesta más amplia de las autoridades iraníes en los próximos días.



