El Monte Santo, conocido como el “Lugar Santo”, ha sido el foco de atención tras el rescate de 14 menores en una propiedad vinculada a la Fundación Restaurando Vida “Un Muerto que Revive” en Bajos de Haina, San Cristóbal. Este lugar, que atrae a personas de diversas partes, impone rigurosas reglas para quienes deseen entrar, incluyendo la prohibición del uso de celulares y la obligación de mantener un comportamiento adecuado en todo momento.
Gleny, vecina de la zona, denunció que individuos ajenos al “ministerio” accedían al Monte Santo, incluso personas asociadas a actividades delictivas. Durante la madrugada, los visitantes realizaban oraciones y cantos, lo que generaba molestias en la comunidad debido al ruido que producían. La situación ha levantado preocupaciones sobre la verdadera naturaleza de las actividades que se realizaban en el lugar.
Los menores rescatados, según la solicitud de medida de coerción del Ministerio Público, habrían sido sometidos a abusos físicos y psicológicos, incluyendo golpes, quemaduras y trabajos forzados. Este caso ha llevado a la fiscalía a solicitar prisión preventiva para Ángel Gabriel Capellán, conocido como “El Pastor”, y su cómplice Isaías Ramón Muñoz Rodríguez, quienes enfrentan graves acusaciones por tratar a los niños de manera inhumana.
Se ha revelado que la Fundación Restaurando Vida no tenía permiso para operar como hogar de acogida. Documentos de CONANI indican que se ordenó la suspensión de sus actividades en 2020 y se prohibió el ingreso de menores a sus instalaciones. La situación sigue evolucionando mientras se espera que la fiscalía tome medidas definitivas respecto a los imputados y las condiciones que rodean este caso.



