Nuevas denuncias han surgido en contra del cirujano plástico Orlando Vargas Almonte, con pacientes que reportan complicaciones graves tras someterse a reducciones mamarias. Estas intervenciones, realizadas para tratar la gigantomastia, han dejado a varias mujeres con heridas que no cicatrizan, infecciones y deformidades. La situación pone de nuevo bajo la lupa la reputación de Vargas Almonte, quien ya había enfrentado acusaciones similares en el pasado.
Una de las afectadas, una estudiante universitaria, se sometió a una reducción mamaria el 27 de marzo en la Clínica Rodríguez Santos. A pesar de haber estado en contacto con el cirujano antes de la operación, asegura que casi no lo volvió a ver después de la cirugía. A las tres semanas comenzó a experimentar complicaciones, incluyendo secreciones y lesiones que empeoraron con el tiempo, lo que la llevó a buscar atención médica en otros centros.
Otro caso es el de Darlenys Moreta Rodríguez, quien conoció a Vargas Almonte a través de redes sociales. Su cirugía, realizada el 4 de julio, también terminó en complicaciones que la llevaron a ser referida a varios hospitales. Tras compartir su experiencia en Instagram, Moreta logró contactar a otras mujeres que habían atravesado situaciones similares, generando un creciente grupo de apoyo y testimonios en redes.
La situación es preocupante, no solo por las complicaciones físicas, sino también por los gastos adicionales que las pacientes han tenido que asumir, a pesar de contar con seguros médicos. Las afectadas continúan buscando respuestas sobre sus condiciones y evalúan la posibilidad de emprender acciones legales contra Vargas Almonte por los daños sufridos.



