El 80% de las escuelas consideradas vulnerables por la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE) aún no ha recibido la atención necesaria del Ministerio de Educación (Minerd), a tres años de que se emitieran las recomendaciones. En un informe presentado en 2023, se identificaron 55 planteles, equivalentes a 195 edificaciones que requieren reforzamiento para mitigar riesgos estructurales, pero el tiempo ha pasado sin que se tomen acciones efectivas.
La situación en muchos de estos centros educativos es alarmante. Grietas, filtraciones, concreto desprendido y aulas fuera de servicio son solo algunas de las condiciones que se han documentado. Durante una reciente investigación, se visitaron varias de estas escuelas, revelando que muchas obras nunca comenzaron, mientras que otras que iniciaron se han quedado paralizadas o inconclusas, dejando a los estudiantes expuestos a riesgos significativos.
Leonardo Reyes Madera, director de ONESVIE, enfatizó la importancia de actuar rápidamente, especialmente en un país con alta vulnerabilidad sísmica. Tras el devastador terremoto de 2003 en Puerto Plata, se volvió crítico abordar las deficiencias estructurales en los edificios escolares. Sin embargo, de los 55 planteles que se identificaron como prioritarios en 2023, más del 80% sigue sin intervención, lo que genera preocupación entre padres y educadores.
Mientras tanto, el Minerd ha señalado que ha identificado 57 escuelas con vulnerabilidades, pero sorprendentemente, ninguno de estos planteles coincide con la lista de ONESVIE. La incertidumbre persiste sobre el futuro de estas escuelas, ya que muchas continúan funcionando a pesar de su deterioro, evidenciando la necesidad urgente de una respuesta efectiva para garantizar la seguridad de los estudiantes y del personal docente.



