El fenómeno climático conocido como El Niño mantiene en alerta a República Dominicana y Centroamérica por sus potenciales efectos en la producción agrícola y la seguridad alimentaria. La FAO ha señalado que la intensificación de este fenómeno podría aumentar el riesgo de sequías en la región, lo que plantea serias preocupaciones para el abastecimiento de alimentos en los próximos años.
Las autoridades dominicanas, junto a la FAO, están evaluando la posibilidad de enfrentar sequías agrícolas entre 2026 y 2027. Se anticipa que la reducción de lluvias y el aumento de temperaturas podrían impactar negativamente en los cultivos, elevando los costos de producción y provocando un alza en los precios de los alimentos, especialmente si se requieren más importaciones para suplir el déficit local.
En cuanto a la situación en El Salvador, actualmente se experimentan lluvias intensas y temperaturas extremas que superan los 40 grados Celsius. Esto ha generado preocupación entre los agricultores locales, quienes ya notan efectos en la calidad y cantidad de sus productos, aunque estas condiciones no se pueden atribuir directamente a El Niño sin evidencia concreta.
Mientras tanto, en República Dominicana, el Instituto Dominicano de Meteorología reporta condiciones climáticas propias, con polvo sahariano y aguaceros ocasionales. A medida que se analiza el impacto de El Niño, las autoridades se preparan para mitigar sus efectos en la producción agrícola y asegurar el abastecimiento de alimentos en el país durante los próximos años.



