El Gobierno de Estados Unidos ha decidido redirigir 52 millones de dólares en ayuda militar originalmente destinada a Europa y Oriente Medio hacia Panamá, Perú, Ecuador y Colombia. Esta acción fue confirmada por un representante del Departamento de Estado, quien notificó al Congreso sobre la intención de utilizar estos fondos para fortalecer la seguridad en la región.
La reorientación de estos recursos proviene del programa de Financiamiento Militar Extranjero (FMF), que en un inicio iba dirigido a países como Eslovaquia, Macedonia del Norte, Túnez e Irak. La decisión se produce tras la reciente visita del secretario de Estado, Marco Rubio, a Colombia, Ecuador y Perú para discutir la estrategia de seguridad en estas naciones, que están alineadas con la administración de Donald Trump.
El Departamento de Estado argumenta que esta inversión en América Latina busca combatir el narcoterrorismo y garantizar la seguridad del Canal de Panamá. Además, se menciona que el 80% del FMF ha sido destinado a Oriente Medio en la última década, lo que resalta un cambio de enfoque hacia el continente americano dentro de la Estrategia de Seguridad Nacional del Gobierno de Trump.
Se espera que este desvío de fondos ayude a reducir la dependencia de estos aliados latinoamericanos de otros países considerados como adversarios de Estados Unidos. Estos países han acordado unirse a la Alianza de las Américas, un marco que busca combatir el crimen organizado y podría incluir operaciones militares conjuntas en sus territorios. La situación sigue evolucionando y se espera más información sobre cómo se implementarán estos fondos en las próximas semanas.



