La comuna de Betz, a solo una hora de París, es el hogar de un impresionante castillo que ahora está en venta, propiedad del rey de Marruecos, Mohamed VI. Este lugar, cargado de historia, se extiende sobre 71 hectáreas y promete privacidad y tranquilidad, características que han sido valoradas por la familia real marroquí desde 1972.
Construido en 1913, el castillo de Betz se alza donde antes existió la fortaleza de la princesa de Mónaco, María Catalina de Brignoles. A lo largo de los años, ha sido un refugio privado para la familia real, incluyendo a Lalla Latifa, madre de Mohamed VI. Aunque la edificación ha sufrido transformaciones, aún conserva detalles históricos como el Templo de la Amistad y la Capilla del Ermitage.
Además de su belleza e historia, Betz tiene un vínculo especial con Marruecos, a través del hermanamiento con la localidad de Sjirat. Este lazo cultural refleja la conexión entre ambos países, que se ha mantenido a lo largo del tiempo. El rey, tras heredar la propiedad de su padre, ha decidido ponerla en el mercado como parte de una reorganización de su patrimonio en Francia.
La venta del castillo ha despertado interés, aunque no se ha confirmado si ya se ha concretado alguna transacción. Además de esta propiedad, Mohamed VI también posee un lujoso apartamento en París y el Hôtel de Broglie, lo que demuestra su notable presencia en el país galo. La situación sobre el futuro del castillo de Betz sigue siendo incierta, y los amantes de la historia y la arquitectura están atentos a su posible nuevo propietario.



