El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) ha emitido una fuerte condena a los recientes ataques atribuidos a Irán que impactaron infraestructuras civiles en varios países árabes, calificándolos de «crímenes de guerra». Esta denuncia se produce en medio de crecientes tensiones en la región, donde los ataques han afectado a naciones como Baréin, Kuwait y Jordania.
Jassim al Budaiwi, secretario general del CCG, destacó que estas acciones representan una grave violación del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. Además, hizo un llamado a la comunidad internacional para que tome medidas contra el gobierno iraní, señalando que los ataques han dejado a varios trabajadores civiles heridos y han causado daños significativos en instalaciones energéticas y una planta desalinizadora en Kuwait.
Al Budaiwi también advirtió que la escalada de estas acciones por parte de Irán podría amenazar la estabilidad de Oriente Medio, intensificando las tensiones que se han manifestado desde el 28 de febrero. El CCG ha expresado su apoyo a las medidas que Baréin, Kuwait y Jordania adopten para salvaguardar su soberanía y la seguridad de sus ciudadanos, reafirmando que varios países del Golfo Pérsico se reservan el derecho de responder conforme al derecho internacional.
El Consejo de Cooperación del Golfo, compuesto por seis naciones, mantiene una estrecha colaboración en áreas económicas y de seguridad en vista de la inestabilidad creciente en la región. Aún se espera que la comunidad internacional reaccione ante esta situación, mientras persiste la preocupación por la escalada de hostilidad en el área.




