En una reciente declaración, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que actualmente no existen conversaciones «en curso ni programadas» con Irán. Este anuncio se produce justo un día después de que expirara el plazo de 60 días establecido en un memorando de entendimiento firmado el 17 de junio entre Teherán y Washington, que buscaba abrir caminos hacia la paz.
Trump destacó la continuidad del bloqueo naval y aseguró que el estrecho de Ormuz se mantiene operativo. «No hay diálogos en curso con la República Islámica de Irán», escribió en su cuenta de Truth Social, subrayando que todas las minas marinas han sido desactivadas. Además, mencionó la existencia de un canal de comunicación no oficial con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, que podría ser una vía para el diálogo.
El mandatario también insistió en la idea de que el estrecho de Ormuz debería ser considerado territorio estadounidense. En una publicación, compartió un mapa del área con la leyenda «NUEVO territorio de Estados Unidos», lo que ha generado reacciones diversas. Este conflicto con Irán, que se inició el 28 de febrero tras una ofensiva de EE. UU. e Israel, se ha vuelto complicado, sin que las negociaciones anteriores hayan logrado avances significativos.
A medida que se cumplen seis meses de conflicto, la falta de un acuerdo oficial sigue siendo evidente. Las posibilidades de un acercamiento entre las partes parecen lejanas, mientras que la tensión en la región persiste sin señales claras de resolución inminente.




