Residentes del municipio de Sánchez, en Samaná, han estado enfrentando una grave crisis de agua, llevándoles más de 30 días sin acceso al suministro potable a través de la red de distribución. Esta situación ha generado un impacto notable en la calidad de vida de cientos de familias, quienes se ven obligadas a buscar alternativas costosas para abastecerse del vital líquido.
Las quejas han sido documentadas mediante imágenes y grabaciones aéreas que evidencian el deterioro de la planta de tratamiento de agua. En estas imágenes, se puede observar cómo la infraestructura ha sido descuidada, con vegetación cubriendo sus instalaciones y estructuras en mal estado, lo que según los vecinos impide que el sistema funcione adecuadamente.
La falta de agua potable ha provocado un aumento en los gastos de las familias, además de representar un serio riesgo para la higiene y la salud pública, especialmente para niños y personas mayores. Ante esta alarmante situación, los afectados han hecho un llamado a las autoridades competentes, incluyendo el Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (INAPA), para que intervengan y restauren el servicio lo antes posible.
Los residentes han manifestado que, de no recibir una respuesta satisfactoria, intensificarán sus reclamos hasta lograr una solución definitiva. La comunidad está a la expectativa de que las autoridades actúen, ya que la situación actual plantea riesgos considerables para la salud y el bienestar de los ciudadanos en la zona.




