Ocho naciones árabes e islámicas han señalado a Israel como responsable de dificultar los esfuerzos internacionales hacia la paz en Gaza. En un comunicado emitido desde Amán, los ministros de Relaciones Exteriores de Catar, Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Pakistán, Turquía, Arabia Saudí y Egipto expresaron su preocupación por los ataques continuos de Israel a la infraestructura y a la población civil en la Franja de Gaza.
Los líderes denunciaron que estas acciones no solo infringen el derecho internacional, sino que también ponen en riesgo los acuerdos destinados a poner fin al conflicto. Además, alertaron que la prolongación de las operaciones militares podría provocar un aumento de la violencia y agravar la crisis humanitaria que ya afecta a los habitantes de Gaza.
En su declaración, los cancilleres también señalaron que las acciones en Gaza deben ser vistas en el contexto de los ataques de colonos en Cisjordania y la expansión de asentamientos israelíes. Consideran que estas medidas forman parte de una estrategia para debilitar la solución de dos Estados y restringir los derechos del pueblo palestino, en violación de las resoluciones de la ONU.
Finalmente, los ministros hicieron un llamado al Consejo de Seguridad de la ONU y a la comunidad internacional para que tomen acciones concretas contra Israel, exigiendo responsabilidad por las violaciones graves cometidas. Esta declaración se produce tras una reunión de representantes de 14 países islámicos en Amán, donde se acordó impulsar una iniciativa diplomática para detener las prácticas consideradas ilegales en Jerusalén Este.




