Las autoridades de Nepal han actualizado la cifra de muertos a 626 y los desaparecidos a 2,426 tras la devastadora riada que azotó el país el miércoles. Esta tragedia, que también ha afectado a la región china de Gyirong, suma un total de 633 fallecidos y casi 3,000 personas sin localizar entre ambos lados de la frontera.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (Ndrrma) confirmó el nuevo balance este sábado, que refleja un aumento en el número de cadáveres recuperados en comparación con los reportes iniciales de la Policía. En Gyirong, las autoridades chinas han confirmado siete muertes, lo que incrementa el número total de víctimas en la región.
Las operaciones de búsqueda y rescate continúan en ambas naciones, con miles de efectivos trabajando en condiciones difíciles debido a la destrucción de carreteras y puentes. En Gyirong, los equipos de rescate han comenzado a acceder a las áreas más afectadas tras superar obstáculos significativos en su camino, según informes de medios locales.
Mientras tanto, se mantiene la vigilancia sobre una represa natural que se formó tras la acumulación de lodo y rocas. Aunque expertos han señalado que el riesgo de rotura ha disminuido, las autoridades continúan monitoreando la situación para evitar nuevos desastres. La causa inicial de la riada fue el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar en Nepal, lo que ha llevado a un análisis más profundo de las condiciones climáticas en la región.




