Al menos 27 personas han perdido la vida y otras 42 han resultado heridas tras un ataque con drones llevado a cabo por Rusia en el distrito de Bucha, en las cercanías de Kiev. Este trágico incidente ocurrió el viernes, cuando los drones impactaron en un almacén que, según se reporta, contenía munición. Las autoridades ucranianas han confirmado la cifra de víctimas y han expresado su preocupación, ya que el número de fallecidos podría aumentar con el tiempo.
El jefe de la administración regional de Kiev, Timur Tkachenko, compartió la información a través de un mensaje en Telegram y destacó que entre los heridos se encuentran cuatro niños. Siete personas han sido trasladadas a hospitales debido a la gravedad de sus lesiones. En respuesta al ataque, se evacuaron a 381 personas de la zona afectada, de las cuales 59 son niños. Los equipos de rescate continúan sus esfuerzos para localizar a posibles sobrevivientes y controlar los incendios que han surgido.
Este ataque ha causado daños significativos en aproximadamente 50 edificios residenciales, lo que genera un estado de alerta en la comunidad. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha exigido que se asuman responsabilidades por este incidente, recordando que existen regulaciones que prohíben el almacenamiento de munición cerca de áreas habitadas. Este ataque recuerda otro ocurrido el 6 de julio en Vishneve, donde también se registraron víctimas y daños a propiedades.
Las autoridades locales están realizando inspecciones a los edificios y terrenos aledaños al lugar del ataque, donde la explosión fue devastadora. Las labores de rescate y control de incendios continúan, mientras la población espera más información sobre el desarrollo de la situación y las posibles medidas a tomar para prevenir futuros incidentes similares.




