La tragedia del naufragio en el lago Kariba, Zimbabue, ha dejado hasta ahora un saldo de 80 fallecidos, según lo reportado por la Policía local tras la recuperación de nuevos cuerpos este domingo. La embarcación, perteneciente a la Agencia de Desarrollo de Infraestructura Rural (RIDA), se hundió el martes mientras navegaba entre Chalala y Kariba, llevando a bordo a un número de pasajeros que superaba su capacidad autorizada de 90 personas.
De las víctimas identificadas, al menos 18 eran menores de edad, incluyendo niños de tan solo uno a cinco años. Aunque se había informado inicialmente que el barco transportaba a 120 personas, las investigaciones sugieren que el número real podría ser aún mayor. La Policía ha confirmado que 67 personas fueron rescatadas, aunque la Unidad de Protección Civil ha elevado esta cifra a 77, quienes lograron sobrevivir nadando o al ser arrastrados hacia un islote cercano.
Ante la magnitud de esta tragedia, el presidente Emmerson Mnangagwa declaró estado de desastre nacional, lo que permite la movilización de recursos del Ejército y equipos de rescate. Además, reconoció que el incidente ha puesto de manifiesto las deficiencias en los sistemas de inspección y seguridad marítima del país, una situación que requiere atención inmediata.
El lago Kariba, uno de los embalses artificiales más grandes del mundo, no solo es vital para la generación de energía a través de la Central Hidroeléctrica de Kariba, sino que también sirve como una importante vía de transporte. A medida que continúan las labores de recuperación y rescate, se espera que se revelen más detalles sobre las circunstancias del hundimiento y la situación de los desaparecidos.




