La carrera por la fusión nuclear avanza a pasos agigantados, con Helion Energy liderando la carga al comprometerse a operar un reactor de fusión para 2028. Este anuncio, que podría revolucionar la generación de electricidad, se produce en un contexto donde el reactor ITER en Francia no espera resultados comerciales hasta la década de 2060.
Helion, respaldada por importantes inversores y con sede en Washington, ha comenzado la construcción de su reactor Orion y ya ha obtenido las licencias necesarias para gestionar materiales radiactivos. Por su parte, Commonwealth Fusion Systems (CFS), fundada por investigadores del MIT, también trabaja en su reactor SPARC, aunque su objetivo de generar electricidad se sitúa para principios de la década de 2030.
Ambas compañías están poniendo en marcha tecnologías innovadoras para abordar los desafíos que presenta la fusión nuclear. Helion utiliza una configuración de campo invertido para convertir directamente la energía de fusión en electricidad, mientras que CFS emplea imanes superconductores de alta temperatura para estabilizar el plasma. Con estas estrategias, se espera que ambos proyectos logren inyectar electricidad en la red eléctrica antes de 2035.
Aunque Helion ha prometido que comenzará a operar una planta comercial en solo dos años, CFS se centra en el desarrollo de su reactor ARC, que aspira a generar 400 MW. La comunidad científica está atenta a estos avances, ya que representan un paso hacia una energía más limpia y abundante, aunque aún queda por ver cómo se desarrollarán estas iniciativas en los próximos años.




