Un reciente análisis de DoesItPlay ha revelado que un alarmante 34% de los juegos físicos de PS5 no son jugables sin conexión a internet. Este estudio pone de manifiesto el deterioro del formato físico, planteando serias dudas sobre la promesa de tener el juego completo en el disco.
La investigación, que se centra en la funcionalidad de los juegos sin necesidad de parches, muestra que aunque la mayoría aún se puede jugar, una parte significativa presenta problemas de contenido o bugs que impiden una experiencia óptima. De los juegos analizados, el 27% requiere algún tipo de descarga o corrección externa, lo que contradice la noción tradicional de que un disco físico es suficiente.
La situación se complica aún más con el anuncio de Sony de que a partir de enero de 2028 dejarán de producir discos físicos para nuevos lanzamientos en PlayStation. Este cambio ha generado preocupación entre los aficionados que valoran la posibilidad de conservar y revender sus juegos físicos, a medida que la industria se mueve hacia lo digital.
A medida que se acerca la fecha límite para la producción de discos, los jugadores se preguntan cómo afectará esto a sus colecciones y a la preservación de los juegos. Con un panorama que cambia rápidamente, la necesidad de respuestas sobre el futuro del formato físico se vuelve más urgente.




