El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado la puerta abierta para reanudar las negociaciones con Irán, a pesar de que el alto el fuego bilateral terminó el pasado lunes. En una reciente declaración desde la Casa Blanca, Trump afirmó que la situación en el estrecho de Ormuz es actualmente positiva, con un flujo constante de petroleros transitando sin problemas.
Trump destacó que, aunque la posibilidad de diálogo existe, depende de que Irán acepte desmantelar por completo su programa nuclear. «Es muy simple; tienen que deshacerse por completo de todo armamento nuclear. Irán no puede tener armas nucleares», reiteró el mandatario, enfatizando que esta condición es fundamental para cualquier avance en las conversaciones.
El presidente estadounidense también desmintió rumores sobre complicaciones en el tránsito marítimo por Ormuz, asegurando que, a pesar de que no todos los buques están navegando por la vía, ha llegado una cantidad significativa de petróleo en las últimas semanas. Además, Trump vinculó el control de Estados Unidos sobre el estrecho con los precios del petróleo, que actualmente se mantienen entre 83 y 85 dólares el barril.
Sin embargo, desde la expiración del alto el fuego, el precio del barril de Texas ha aumentado cerca del 5%, alcanzando los 87 dólares. La situación en la región y las declaraciones de Trump mantienen en suspenso la posibilidad de un nuevo acercamiento diplomático con Irán, dependiendo de los avances sobre su programa nuclear y la dinámica en esta vital ruta petrolera.




