La defensora del Pueblo de Colombia, Iris Marín, expresó su preocupación este miércoles en Quibdó, tras el devastador terremoto de magnitud 7.4 que sacudió la región. Marín subrayó que la ausencia de un censo adecuado está complicando la identificación del número real de damnificados y las necesidades de miles de familias afectadas.
Durante su visita a las áreas impactadas de Quibdó, la capital del departamento del Chocó, la defensora manifestó que, aunque las autoridades locales han declarado finalizadas las labores de búsqueda y rescate, es crucial realizar un censo que permita conocer con precisión cuántas personas han quedado sin hogar. Hasta ahora, se reportan 13 muertes en el departamento y 9 en la ciudad, mientras que a nivel nacional, la cifra de fallecidos ha ascendido a 265 y hay 496 personas desaparecidas.
Marín también alertó sobre una notable discrepancia entre las cifras que maneja el Gobierno nacional y las que provienen de las regiones. Esta situación, según la defensora, puede resolverse solo mediante un censo que ofrezca datos certeros sobre los afectados. Además, la respuesta del sistema de salud es una de las principales preocupaciones, ya que el Hospital San Francisco de Asís, el más grande de Quibdó, enfrenta una sobrecarga del 160% en su capacidad.
La defensora hizo un llamado a las autoridades para habilitar albergues adecuados para los damnificados, ya que solo se ha dispuesto un coliseo que no cumple con las condiciones necesarias. También se mencionó la interrupción de clases en la Universidad Tecnológica del Chocó y la necesidad de atención psicosocial para los niños y adolescentes afectados. La situación sigue siendo crítica y se espera que pronto se tenga una mejor evaluación de los daños y necesidades en la región.




