Una semana después del potente terremoto que sacudió el centro y suroeste de Colombia, el Gobierno de Abelardo de la Espriella ha declarado el inicio de una ardua y costosa fase de reconstrucción. Miles de familias siguen sin hogar, mientras que decenas de miles de niños permanecen sin clases y las labores de rescate continúan sin cesar.
El terremoto, de magnitud 7.4, ocurrió el 10 de agosto en San José del Palmar, Chocó, y ha dejado un saldo preliminar de 289 muertos, 4.187 heridos y 143 desaparecidos. De la Espriella estima que el costo de la reconstrucción alcanzará los 30 billones de pesos, aproximadamente 9.500 millones de dólares, y ha anunciado subsidios de vivienda y medidas económicas para los afectados, en el marco de una emergencia económica.
La situación se complica aún más con las lluvias que han comenzado a caer en las áreas afectadas, dificultando la vida de quienes han perdido sus hogares. En Cali, por ejemplo, muchas familias viven en carpas improvisadas mientras esperan recuperar sus pertenencias. Las autoridades también han informado que las condiciones climáticas han interrumpido temporalmente algunas labores de remoción de escombros.
La cantante Shakira ha anunciado su intención de contribuir a la reconstrucción del Chocó, enfocándose en la Universidad Tecnológica y la construcción de nuevos colegios. Con más de 3.200 escuelas dañadas, el regreso a las aulas se ha convertido en un gran reto. La comunidad internacional ha comenzado a enviar ayuda, pero todavía hay mucho por hacer para enfrentar la magnitud de esta tragedia.




