El Banco Mundial ha señalado la necesidad de una mejor planificación en la construcción de obras públicas en República Dominicana para mitigar los sobrecostos derivados de adendas contractuales. Según el organismo, estas modificaciones a menudo superan el límite legal del 25%, lo que evidencia fallas en la planificación y ejecución de los proyectos.
La preocupación del Banco Mundial se centra en que, en la última década, las adendas en proyectos estatales han aumentado significativamente, llevando a gastos que podrían haberse evitado con una planificación adecuada. Ejemplos como el acueducto Higüey-Bávaro y la hidroeléctrica Pinalito muestran incrementos de costos alarmantes que superan el presupuesto inicial, lo que pone en entredicho la transparencia y la eficiencia del gasto público.
Además, el organismo ha destacado que la falta de datos claros dificulta la evaluación precisa del impacto de estas modificaciones en el gasto estatal. Esto ha llevado a la necesidad de que el Estado y el Congreso implementen mecanismos más robustos para justificar cualquier variación en el presupuesto de las obras, considerando factores como el terreno y las condiciones climáticas.
De cara al futuro, el Banco Mundial advierte que fortalecer la planificación inicial es crucial para prevenir sobrecostos y garantizar que la inversión pública se maneje de manera más eficiente. A medida que se revisan casos emblemáticos de infraestructura, la posibilidad de ajustes en la legislación también está sobre la mesa para mejorar la transparencia en la gestión de recursos.




