Más de 85 millones de personas en Estados Unidos se encuentran bajo alerta por calor extremo, con temperaturas que podrían alcanzar los 40 grados Celsius en el sureste del país. Esta ola de calor, que se espera se extienda hasta la próxima semana, ha elevado la sensación térmica a niveles peligrosos, alcanzando hasta 46 grados en algunas áreas, según el último informe del Servicio Meteorológico Nacional (NWS).
Las advertencias abarcan a cerca de 71 millones de individuos por altas temperaturas, mientras que 16 millones están bajo avisos específicos por condiciones extremas. Los estados más afectados incluyen Mississippi, Georgia y Florida, donde las temperaturas han llevado a la agencia meteorológica a alertar sobre el riesgo de enfermedades relacionadas con el calor, especialmente tras varios días de estrés térmico.
Este verano ha sido particularmente caluroso en Estados Unidos, con récords de temperatura que han dejado un saldo trágico, incluyendo decenas de fallecimientos. Julio, en específico, se ha registrado como el mes más caliente en la historia del país, con una temperatura promedio de casi 25 grados Celsius, de acuerdo a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA). Además, la combinación de calor extremo y sequía ha intensificado los incendios forestales, que ya han consumido casi tres millones de hectáreas este año, la cifra más alta en la última década.
A medida que las altas temperaturas continúan, se prevé que casi 100 millones de personas estén bajo alerta de calor en los próximos días. Las autoridades podrían emitir nuevas recomendaciones para mitigar los impactos en la salud pública a medida que la situación evoluciona y se extiende hacia las zonas costeras a partir del lunes.




