La República Dominicana es reconocida mundialmente por sus playas de aguas cristalinas que impulsan el turismo nacional. Sin embargo, existe un debate abierto desde hace años sobre el acceso real que tienen los dominicanos a estas áreas costeras.
Aunque el país cuenta con un gran número de playas, muchos ciudadanos enfrentan obstáculos para disfrutarlas plenamente. Esta situación llama la atención sobre la brecha entre la imagen turística internacional y la experiencia cotidiana en el territorio nacional.




