El ministro de Relaciones Exteriores, Víctor Bisonó, aclaró que la República Dominicana no participa directamente en las operaciones militares contra las bandas haitianas debido a los principios que rigen las misiones de paz de las Naciones Unidas, que incluyen el consentimiento de las partes, la imparcialidad y limitaciones en el uso de la fuerza.
Bisonó señaló que la historia compartida entre ambos países podría generar cuestionamientos sobre la imparcialidad y riesgos de involucramiento directo en el conflicto, además de problemas de legitimidad y la posibilidad de una escalada regional. Por ello, el gobierno dominicano ha optado por apoyar las iniciativas multilaterales a través de mecanismos diplomáticos, humanitarios y logísticos.
Entre las formas de colaboración, la República Dominicana facilita el tránsito y despliegue de contingentes internacionales que ingresan a Haití por su territorio, debido a las dificultades de acceso en puertos y aeropuertos haitianos. También brinda apoyo para evacuaciones médicas, autoriza operaciones aéreas humanitarias y facilita el traslado de suministros y equipos militares destinados a la misión.
Respecto al Grupo de Supresión de Pandillas (GSF), Bisonó indicó que se trata de una misión multinacional con componentes policiales, militares y civiles, autorizada por el gobierno haitiano y respaldada por Naciones Unidas. Su objetivo es contribuir a la seguridad y enfrentar las estructuras criminales en Haití.
El GSF realiza funciones como combatir actividades ilícitas, proteger infraestructuras críticas, enfrentar el contrabando y facilitar el acceso humanitario a las poblaciones afectadas por la violencia. Actualmente, participan países como Bangladesh, Chad, Jamaica, Guatemala, Mongolia, Sri Lanka y El Salvador, con unos 2,181 efectivos desplegados y una proyección de alcanzar 5,500 en los próximos tres meses.



