La organización Open Arms llevó equipos fotovoltaicos a un hospital pediátrico en Cuba, con el objetivo de mejorar las condiciones de atención médica a los niños. Durante la entrega, denunciaron que el bloqueo impuesto por Estados Unidos representa un crimen contra los derechos humanos, afectando el acceso a recursos esenciales en la isla.
Esta acción humanitaria busca aliviar las dificultades que enfrenta el sistema de salud cubano, resaltando la importancia de la solidaridad internacional ante las restricciones que limitan el desarrollo y el bienestar de la población más vulnerable.




