Teherán ha confirmado un ataque a un dron naval de Estados Unidos que intentaba ingresar en aguas consideradas «protegidas» por la Guardia Revolucionaria iraní en el estrecho de Ormuz. Este incidente marca un nuevo capítulo en la creciente tensión entre Irán y EE.UU., en un contexto de intercambio de hostilidades.
La Guardia Revolucionaria reportó que el dron no tripulado fue atacado mientras se acercaba a la zona controlada por Irán. Según un comunicado de la Guardia, esta vía marítima es fundamental para el país y cualquier intento de incursión será respondido con firmeza. Este ataque se produce tras una serie de incidentes donde se han visto envueltos buques de ambos países en la región.
En una escalada reciente, la Guardia Revolucionaria también afirmó haber atacado a tres barcos petroleros en rutas no autorizadas, así como a embarcaciones vinculadas a EE.UU., incluyendo un portaaviones. Estas acciones son vistas como una respuesta a los bombardeos estadounidenses que, según informes, han dejado un saldo de al menos 19 muertos en Irán, generando una fuerte reacción de Teherán hacia bases militares estadounidenses en la región.
El estrecho de Ormuz se ha convertido en un punto crítico desde que Irán bloqueó su acceso, exigiendo permisos a los buques que deseen cruzarlo. Mientras tanto, Estados Unidos ha intensificado su vigilancia en la zona, reestableciendo el tráfico marítimo a través de rutas alternativas. La situación permanece tensa y se espera que surjan más detalles sobre las repercusiones de estos recientes ataques.



