Una situación inquietante se vivió el viernes por la noche en la residencia de la exvicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, en Malibú, California. Un individuo accedió a la propiedad sin autorización, pero fue rápidamente detenido por el equipo de seguridad antes de alcanzar la vivienda. Tras la llegada de las autoridades, el intruso abandonó el lugar sin incidentes relevantes.
El Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles recibió la alerta alrededor de las 10:30 p.m., cuando el personal de seguridad de Harris notó la presencia de una «persona sospechosa» en el lugar. Los agentes se presentaron en la escena y se comunicaron con el intruso, quien, tras ser advertido, decidió retirarse de la propiedad sin provocar mayores inconvenientes. En ese momento, Harris y su esposo, Doug Emhoff, no se encontraban en la casa, según confirmó su portavoz, Eduardo Negrón.
Este incidente se produce en un contexto de cambios en la seguridad de Harris, quien ha visto alterada su protección personal desde que dejó su cargo. Aunque en un principio el presidente Joe Biden extendió su seguridad más allá de los seis meses que generalmente se otorgan a exvicepresidentes, el presidente Donald Trump revocó esa extensión en agosto del año pasado. Esto ha llevado a un aumento de las patrullas en la zona como medida preventiva, según el Departamento del Sheriff.
Las autoridades han intensificado la vigilancia en los alrededores de la residencia tras el episodio. La situación genera preocupación sobre la seguridad de figuras públicas en momentos en que su protección se ve reducida. Hasta el momento, no se han reportado más detalles sobre el individuo involucrado o posibles acciones futuras relacionadas con el allanamiento.



