El exalcalde Javier Oropeza, de la oposición venezolana, fue excarcelado tras ser arrestado por el régimen de Delcy Rodríguez, solo 48 horas después de regresar al país tras dos años de exilio en España. Este incidente ocurrió en Barquisimeto, estado Lara, donde Oropeza fue detenido por agentes de la División de Investigación Penal de la Policía Nacional. Según informaron fuentes opositoras, el miércoles había recibido el sobreseimiento de una causa judicial en su contra, lo que complicó su arresto en el contexto actual del país.
La liberación de Oropeza se produjo en un momento crítico, coincidiendo con el inicio del segundo ciclo de conversaciones entre el gobierno y la oposición, respaldadas por Estados Unidos. La líder de la delegación opositora, Dinorah Figuera, expresó que la exigencia de la liberación de Oropeza fue planteada en la mesa de diálogo. Figuera también subrayó la importancia de liberar a todos los presos políticos, destacando que este caso refleja el clima de represión que persiste en Venezuela.
El arresto de Oropeza generó una ola de condenas tanto a nivel nacional como internacional. Dirigentes opositores y congresistas estadounidenses, como María Elvira Salazar, calificaron la detención como un grave retroceso para la transición democrática en Venezuela. Salazar, junto a otros legisladores, exigieron el desmantelamiento del aparato represivo del régimen, argumentando que el país necesita libertad y no miedo.
A medida que avanza el diálogo entre el gobierno y la oposición, la situación de Oropeza y otros presos políticos continúa siendo un tema central. Las negociaciones buscan establecer garantías civiles y políticas, así como la libertad de expresión. Sin embargo, la comunidad internacional sigue atenta a los próximos pasos del gobierno de Delcy Rodríguez y a la respuesta de la oposición en esta compleja dinámica política.



