El fenómeno climático conocido como El Niño tendrá un impacto alarmante en la seguridad alimentaria de América Latina, afectando a 16 millones de personas en la región, según advirtió Lena Savelli, directora regional del Programa Mundial de Alimentos de la ONU. Esta situación se enmarca dentro de un contexto global donde se estima que 49 millones de individuos sufrirán inseguridad alimentaria debido a la sequía provocada por este fenómeno.
Durante su visita a Tegucigalpa, donde se reunió con el presidente de Honduras, Nasry Asfura, Savelli resaltó la gravedad de la situación y destacó la necesidad de acciones inmediatas. La ONU se compromete a continuar apoyando a las comunidades afectadas, pero también enfatizó la importancia de desarrollar estrategias a mediano y largo plazo para fortalecer sistemas alimentarios sostenibles y expandir los programas sociales.
La sequía ha llevado a que más de un centenar de comunidades en Honduras sean declaradas en alerta roja, con pérdidas severas en cultivos esenciales como maíz y frijoles. El Corredor Seco centroamericano, que abarca desde el sur de México hasta Costa Rica, es particularmente vulnerable y alberga a aproximadamente 10,5 millones de personas que dependen de la agricultura de subsistencia, lo que agrava la crisis alimentaria.
El WFP trabaja en estrecha colaboración con autoridades locales y otros socios de la ONU para proporcionar asistencia a familias afectadas mediante transferencias monetarias y canastas de alimentos. Mientras tanto, la situación sigue siendo crítica, y se espera que se tomen más medidas para mitigar los efectos de esta sequía devastadora en la región.



