En Estados Unidos desarticularon una gran red dedicada a organizar más de 1,000 matrimonios fraudulentos en un esquema que operó desde 2016 hasta 2026. La red facilitaba encuentros entre ciudadanos estadounidenses y extranjeros, principalmente chinos, a cambio de altas sumas de dinero para que estos últimos obtuvieran la residencia permanente.
Las autoridades detuvieron a 11 personas vinculadas con esta operación que simulaba matrimonios con ceremonias y documentos falsos para engañar al sistema migratorio. La investigación incluyó registros en Nueva York y otros estados, señalando que este caso podría ser uno de los mayores esquemas de fraude matrimonial procesados en la historia reciente del país.



