Recibir Seguridad de Ingreso Suplementario (SSI) no implica que debas dejar de trabajar. La Administración del Seguro Social (SSA) permite que los beneficiarios generen ingresos laborales, aunque el monto del cheque puede ajustarse a medida que aumentan las ganancias. Para el año 2026, la SSA establece que el SSI está diseñado, en general, para individuos que no superen los $2,073 al mes por su trabajo, aunque este límite varía según la situación familiar y el estado de residencia.
El pago federal máximo del SSI para 2026 será de $994 mensuales para una persona y $1,491 para parejas elegibles, cifras que reflejan un aumento del 2.8% comparado con 2025 debido al ajuste por costo de vida. Sin embargo, ganar hasta $994 no necesariamente conlleva la pérdida del beneficio, ya que la SSA no contabiliza cada dólar ganado. Por ejemplo, si alguien gana $1,000 al mes, los primeros $85 son excluidos del cálculo, y solo se toma en cuenta aproximadamente la mitad del resto, permitiendo el posible acceso a parte del beneficio.
La SSA señala que el límite de $2,073 mensuales es una referencia general, pero no es aplicable a todos. Factores como los ingresos del cónyuge y otras fuentes de dinero pueden influir en la elegibilidad. En el caso de Nueva York, los residentes pueden tener un límite de ingresos más alto, lo que les permite calificar para SSI incluso si sus ingresos superan ligeramente el estándar nacional.
Además, los límites de recursos también juegan un papel crucial. En 2026, las personas no deben tener más de $2,000 en recursos contables, y las parejas no deben superar los $3,000. Esto incluye dinero en cuentas bancarias y otros activos, aunque ciertos bienes como la vivienda principal no se contabilizan. Por lo tanto, es recomendable que quienes estén interesados en el SSI, aun con ingresos por encima del límite general, soliciten la evaluación de su caso según sus circunstancias individuales.



