Brian Morales, un joven de 25 años nacido en Denver, Colorado, ha vuelto a Estados Unidos después de casi cinco meses en México, tras ser deportado por agentes de inmigración. Su regreso se dio por el puente internacional número 1 en Laredo, Texas, luego de que su equipo legal lograra un acuerdo con el Departamento de Justicia y presentara pruebas que confirmaron su ciudadanía estadounidense.
Morales fue detenido en abril por la Patrulla Fronteriza durante una parada de tráfico cuando se dirigía a su trabajo en la construcción. Aunque no conducía, los agentes le pidieron identificación, y al no llevarla, fue deportado a México, incluso después de explicar que su acta de nacimiento se encontraba en su hogar. Según relató, durante la detención le hicieron amenazas de encarcelarlo por varios años si no firmaba su deportación.
La abogada de Morales destacó que la batalla legal para demostrar su condición de ciudadano fue ardua y dolorosa. Calificó de injusticia que un estadounidense naciera en el país y tuviera que pelear durante meses para regresar. Este caso también llevó a demandar al gobierno federal por los daños sufridos debido a la negligencia de los funcionarios.
Finalmente, tras la presentación de la evidencia de su nacimiento en Denver, Morales logró cruzar la frontera sin inconvenientes. Ahora, busca reintegrarse a su vida y retomar su trabajo, enfocándose en recuperar la normalidad que perdió durante su detención y deportación.



