Denuncian condiciones inhumanas en la cárcel pública de Samaná En un alarmante llamado de atención, se ha denunciado que la cárcel pública de Samaná enfrenta una grave situación, ya que desde hace cuatro días carece de agua y electricidad. Esta situación no solo afecta la calidad de vida de los internos, sino que también pone en riesgo su salud y bienestar, provocando preocupación entre familiares y defensores de derechos humanos. La situación crítica se ha intensificado en los últimos días, generando un ambiente insostenible dentro de las instalaciones penitenciarias.
Entre los internos afectados se encuentra un ciudadano canadiense, cuyo estado ha suscitado aún más inquietud debido a la falta de condiciones adecuadas para su estancia. Los denunciantes han hecho hincapié en que la ausencia de estos servicios básicos agrava las condiciones ya difíciles en las que se encuentran los reclusos. Las voces de protesta han ido en aumento, con llamados a las autoridades para que tomen medidas inmediatas y restablezcan el suministro de agua y electricidad.
La falta de acceso a estos recursos esenciales no solo afecta a los internos, sino también a los empleados y al personal médico que labora en el lugar, complicando aún más la situación sanitaria dentro del recinto. Hasta el momento, no se ha recibido una respuesta oficial de las autoridades correspondientes sobre las acciones que se están tomando para resolver esta crisis. Los familiares de los internos han expresado su preocupación y han solicitado la intervención de organismos de derechos humanos para garantizar un trato digno a sus seres queridos.
La situación en la cárcel pública de Samaná continúa siendo crítica, y la comunidad espera que se tomen medidas urgentes para abordar este problema. La falta de agua y electricidad es un claro indicativo de la necesidad de reformas en el sistema penitenciario del país, que permita asegurar condiciones adecuadas para todos los reclusos.




