Un análisis realizado por Gilkauris Rojas Cortorreal y Julio Peña, investigadores de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU), ha evidenciado un marcado incremento en las noches calurosas en Santo Domingo durante las últimas décadas.
El estudio, que examinó más de 11,000 registros meteorológicos, indica que en 1995 la capital dominicana registró 26 noches en las que la temperatura no descendió de 25 grados Celsius. Sin embargo, en años recientes esa cifra se elevó a 167 noches, lo que representa un aumento de seis veces en este tipo de noches cálidas.
Este fenómeno refleja un cambio climático local que afecta la calidad de vida de los habitantes, quienes experimentan noches menos frescas y mayor sensación térmica. Las implicaciones de este aumento en las temperaturas nocturnas son motivo de preocupación para especialistas en medio ambiente y salud pública.



