Los jueces de inmigración en Estados Unidos alcanzaron un nuevo récord en las denegaciones de asilo durante junio, con un alarmante 94% de las solicitudes rechazadas. Solo 771 personas lograron obtener asilo, una cifra que representa menos de una cuarta parte de los casos aprobados en el mismo mes del año pasado.
Las estadísticas, proporcionadas por la organización Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC) de la Universidad de Syracuse, indican que esta tendencia ha ido en aumento desde el gobierno del expresidente Joe Biden, donde las denegaciones comenzaron a escalar. En la administración actual, la tasa de rechazo ha subido desde un 60% hasta el preocupante 94%, mostrando una clara restricción en el acceso a protección para solicitantes de asilo.
A pesar del alto número de denegaciones, el informe también revela que se están resolviendo más casos que antes, gracias a la contratación de cientos de nuevos jueces de inmigración. Durante los meses de abril y mayo, por ejemplo, se concluyeron más de 13,000 casos, con cifras similares durante marzo y junio de este año. Sin embargo, el camino hacia una resolución más ágil se vio obstaculizado por la reducción de decisiones ocurrida en los últimos años, especialmente cuando varios jueces fueron despedidos bajo la administración de Donald Trump.
Este panorama plantea inquietudes sobre el futuro de los derechos de los solicitantes de asilo en el país. Aunque se están procesando más casos, la abrumadora mayoría sigue enfrentando denegaciones, lo que deja a muchos en una situación de incertidumbre. A medida que continúan las evaluaciones y análisis de estas cifras, la comunidad internacional observa con atención cómo se desarrollará la situación en los próximos meses.



