Tyler Robinson, de 23 años, se declaró no culpable del asesinato del activista ultraconservador Charlie Kirk, ocurrido el 10 de septiembre en el campus de la Universidad del Valle de Utah. Durante la audiencia, el juez del Tribunal de Distrito de Utah, Tony Graf, determinó que hay suficientes pruebas para que Robinson enfrente un juicio, donde la Fiscalía podría solicitar incluso la pena de muerte.
La decisión del juez llegó tras la presentación de una serie de evidencias, que incluyen vídeos y testimonios en contra de Robinson. Graf destacó que las pruebas eran «abrumadoras» y apuntaban a una «creencia razonable» de que Robinson disparó a Kirk mientras este ofrecía un discurso en el campus. Entre las evidencias, se encuentra el testimonio de Lance Twiggs, quien declaró que Robinson, tras el tiroteo, mostró un comportamiento errático y confesó el crimen entre lágrimas.
Además, la Fiscalía presentó mensajes de texto entre Twiggs y Robinson, donde el acusado supuestamente admitió haber disparado a Kirk. El juez permitió la presentación de estas pruebas, aunque limitó la divulgación de ciertas partes de la entrevista para proteger los derechos del acusado. La defensa intentó que se excluyeran estos testimonios, alegando que comprometen la posibilidad de un juicio justo.
Con la nueva audiencia programada para el 23 de octubre, la Fiscalía ha reiterado su intención de solicitar la pena de muerte, respaldada por pruebas forenses, como el ADN encontrado en el arma. Se espera que, a medida que avance el proceso, surjan más detalles sobre el caso, que ha captado la atención pública desde su inicio.



