SAN JOSÉ.- En una clara manifestación de apoyo a los derechos humanos, Estados Unidos solicitó este lunes al gobierno nicaragüense la liberación inmediata de los familiares de Brooklyn Rivera, un prominente líder indígena que falleció en prisión hace tres meses. Rivera, quien fue un referente para la comunidad miskita, murió el 30 de mayo a los 73 años, luego de haber sido detenido desde 2023 bajo condiciones que han generado fuertes críticas internacionales.
El gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo mostró a Rivera en estado crítico días antes de su fallecimiento, lo que despertó la indignación de muchos. Tras su muerte, varios familiares y miembros de la comunidad que viajaron a Managua para reclamar su cuerpo fueron arrestados y su paradero ha sido desconocido desde entonces, según denuncias de organizaciones no gubernamentales y de su hija, Tininiska Rivera.
Juan Pablo Segura, subsecretario de Asuntos del Hemisferio Occidental, calificó la situación como una tiranía extrema, exigiendo la liberación incondicional de los detenidos y denunciando la represión que enfrentan aquellos que intentan honrar la memoria de Rivera. Este caso ha llevado a que Washington imponga restricciones de visa a más de 100 funcionarios nicaragüenses, en respuesta a una situación que ha dejado al menos 60 presos políticos en el país, de los cuales 23 están en condiciones de desaparición forzada.
Mientras Nicaragua se prepara para una votación el 21 de septiembre sobre una reforma constitucional que excluye a partidos opositores, la situación de los familiares de Rivera sigue siendo incierta. La comunidad internacional observa de cerca los acontecimientos, esperando que se tomen medidas que garanticen la libertad y los derechos de los ciudadanos en el país centroamericano.



