Las altas temperaturas están generando un aumento en la inestabilidad de los glaciares del Himalaya, lo que podría propiciar desprendimientos peligrosos. Expertos advierten que estos eventos pueden desencadenar riadas devastadoras, como la ocurrida recientemente en Nepal, donde más de 570 personas perdieron la vida y 1,900 continúan desaparecidas.
A pesar de la gravedad de la situación, los especialistas indican que aún no se puede atribuir directamente al cambio climático el colapso del bloque de hielo que causó esta tragedia. Luis Suárez Arangüena, coordinador de conservación de WWF España, explica que el calentamiento global altera las condiciones de los glaciares, haciéndolos más propensos a fracturarse y caer, aunque los factores específicos del colapso aún están siendo investigados.
El impacto del cambio climático en el Himalaya se manifiesta no solo a través de temperaturas más altas, sino también por la alteración de los ciclos de precipitación. Esta combinación dificulta la conservación del hielo existente y reduce la nieve, lo que a su vez disminuye la masa de los glaciares. En los últimos años, se han emitido varias alertas sobre el riesgo de desprendimientos en la región, siendo la más reciente en 2023, que advierte sobre las poblaciones cercanas a grandes cantidades de hielo.
Investigaciones del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas indican que los glaciares en el Hindu Kush-Himalaya se están derritiendo a un ritmo acelerado, un 65 % más rápido entre 2011 y 2020 que en la década anterior. Aunque el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático ha señalado un aumento en los desastres relacionados con el clima en áreas montañosas, aún queda por determinar el papel exacto del cambio climático en eventos específicos como el reciente colapso de hielo.



