En Bolivia, se registraron intensos enfrentamientos entre policías y campesinos que bloqueaban una carretera en Marbán, en la región de Beni, este jueves. Esta protesta se produce como respuesta a un aumento en el precio del diésel, esencial para sus actividades agrícolas, lo que representa un desafío directo al estado de excepción vigente desde junio por parte del gobierno.
Los manifestantes, que defendían el bloqueo a pedradas, se encontraron con agentes antimotines que lanzaron gases lacrimógenos para dispersar la multitud. Luego de cuatro horas de tensión, las autoridades lograron despejar la vía, aunque no hubo informes oficiales sobre detenciones o heridos, a pesar de que los manifestantes reportaron cinco heridos, según Aydée Hilera, líder de los productores arroceros.
La medida de presión de los campesinos se inició el miércoles tras un decreto gubernamental que duplicó el precio del diésel a aproximadamente 1,5 dólares. Este incremento se enmarca en una crisis de abastecimiento de combustibles, exacerbada por la eliminación de subsidios en diciembre pasado, lo que ha dejado a la población en una situación complicada por la escasez de combustibles.
Las autoridades militares, que no intervinieron en la confrontación, indicaron que habían consolidado un contingente en la zona. A medida que la situación se desarrolla, se espera más información sobre el impacto de estas protestas y las reacciones del gobierno ante esta creciente tensión social.




