MOSCÚ.— Este sábado, el presidente ruso, Vladímir Putin, recibió al mandatario bielorruso, Alexandr Lukashenko, en su residencia de Novo-Ogariovo. Este encuentro se realizó tras las recientes visitas a Rusia de representantes del Vaticano y de la CIA, lo que añade una capa de complejidad a la situación internacional que ambos líderes están enfrentando.
Lukashenko, quien se encuentra en Rusia desde el jueves pasado, destacó la necesidad de discutir los retos que enfrenta la región. Durante la reunión, ambos líderes pusieron énfasis en la cooperación bilateral, asegurando que Rusia y Bielorrusia pueden superar las dificultades juntos, a pesar de las sanciones externas que intentan afectar sus economías.
Putin subrayó que el comercio entre ambos países alcanzó casi 52.000 millones de dólares el año pasado, con un incremento del 12,5 % en el primer semestre de este año. Además, mencionó que la inversión directa rusa en Bielorrusia se sitúa en aproximadamente 4.500 millones de dólares, con alrededor de 2.500 empresas rusas operando en el país vecino, lo que indica un fortalecimiento en diversas áreas, incluidas tecnologías avanzadas.
Antes de este encuentro, Lukashenko mantuvo conversaciones con el primer ministro ruso y otros funcionarios gubernamentales. La visita se produce en un contexto de creciente atención hacia las tensiones entre Rusia y Occidente, especialmente en relación con la guerra en Ucrania, dejando interrogantes sobre el futuro de estas relaciones y posibles nuevos desarrollos diplomáticos.




