En un giro inesperado de los acontecimientos, el primer ministro de Ontario, Doug Ford, lanzó duras críticas al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una conferencia de prensa. En medio de un aumento en las tensiones comerciales entre ambos países, Ford no escatimó en calificativos, tildando a Trump de «dictador», «matón» y «perdedor», e incluso lo comparó con un abusador escolar que roba el dinero del almuerzo a sus compañeros.
La confrontación se intensificó tras las amenazas de Trump de imponer un arancel del 50% sobre vehículos, autopartes y acero canadienses, lo que afectaría directamente a Ontario, la provincia más poblada y un importante centro manufacturero de Canadá. Ford expresó que Canadá necesita responder con firmeza ante estas medidas y que no aceptará lecciones de un presidente que considera deshonesto.
La controversia llegó a un punto álgido cuando Trump descalificó a Ford, describiéndolo como el hermano «menos carismático, inteligente e impresionante» del fallecido exalcalde de Toronto, Rob Ford. Sin embargo, un día después, el primer ministro moderó su enfoque y manifestó su deseo de volver a la mesa de negociaciones, enfatizando la importancia de un acuerdo beneficioso tanto para Estados Unidos como para Canadá.
Este episodio resalta la complejidad de la relación comercial entre ambos países, que actualmente enfrenta una nueva fase de disputas. Mientras Ottawa se prepara para posibles represalias, las autoridades canadienses buscan proteger sectores clave y mitigar el impacto en trabajadores y empresas, dejando en el aire cómo se desarrollarán las negociaciones en el futuro.




