Washington ha tomado medidas inmediatas tras la devastadora riada y deslizamientos de tierra en Nepal, enviando 500,000 dólares para emergencias y un asesor en respuesta a desastres. Esta tragedia ha cobrado al menos 160 vidas en la región que limita con el Tíbet, dejando a las comunidades en una situación crítica.
El Departamento de Estado de EE.UU. ha indicado que su embajada en Katmandú está en contacto cercano con las autoridades locales para localizar a ciudadanos estadounidenses en las áreas afectadas. Además, han instado a quienes necesiten ayuda a comunicarse con la legación diplomática, asegurando que están atentos a la evolución de la situación.
En un comunicado, el gobierno estadounidense expresó sus más sinceras condolencias a los familiares de las víctimas y a todos los que han padecido las consecuencias de este desastre natural. Asimismo, se anunció que el asesor enviado apoyará las labores de asistencia, mientras que el fondo se destinará a proporcionar refugios de emergencia, suministros y asistencia en áreas esenciales como agua, saneamiento e higiene a través de Catholic Relief Services.
Las autoridades han hecho un llamado a los ciudadanos que se encuentren en las regiones afectadas para que se mantengan informados mediante los medios locales y sigan las recomendaciones de las autoridades. También se aconseja registrarse en el Programa de Inscripción para Viajeros Inteligentes (STEP) para recibir actualizaciones importantes. La situación continúa en desarrollo a medida que se evalúa el alcance completo de los daños.




