En un firme llamado a las autoridades, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (CLIPP) ha solicitado al Gobierno de Venezuela ampliar la colaboración del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en las prisiones del país, incluyendo centros donde se han reportado torturas y tratos inhumanos. La ONG considera crucial que el CICR tenga acceso a las cárceles El Rodeo I, Fuerte Guaicaipuro y Yare, ubicadas en el estado Miranda, cerca de Caracas, donde no se ha evidenciado su intervención hasta el momento.
Las denuncias provenientes de familiares de los internos en estos penales son alarmantes, mencionando aislamiento, falta de comunicación, deficiencias en la alimentación y atención médica, además de episodios de violencia y malos tratos. En este sentido, el CLIPP ha instado a garantizar que se ofrezcan las condiciones adecuadas para que el CICR realice entrevistas privadas con los detenidos y dé seguimiento a los casos según su metodología.
Asimismo, la ONG aboga por establecer canales de comunicación entre el CICR y las familias de los prisioneros, para reportar situaciones críticas como torturas y enfermedades graves que requieran atención humanitaria. Este llamado se produce en un contexto donde el Gobierno de Venezuela había anunciado recientemente una agenda de cooperación con el CICR en asuntos penitenciarios, enfocándose en el intercambio de experiencias y reconocimiento de áreas de interés común.
Las actividades de esta agenda incluyen encuentros con autoridades penitenciarias y visitas a centros para abordar aspectos fundamentales como salud, educación y condiciones de vida de los internos. Se espera que estas iniciativas concluyan con un encuentro bilateral que permita identificar posibles líneas de trabajo conjunto y mejorar la situación en las cárceles del país.




