El presidente ruso, Vladímir Putin, admitió este miércoles que los ataques de Ucrania están ocasionando daños en territorio ruso, aunque minimizó su impacto. Durante una reunión del Consejo de Estado sobre proyectos nacionales, Putin subrayó que, a pesar de las afectaciones, estos ataques no resultan en consecuencias graves para el país.
Putin hizo sus declaraciones en un contexto de creciente actividad ucraniana con drones, que han apuntado a objetivos en la retaguardia rusa. El Ministerio de Defensa de Rusia ha informado sobre la interceptación de cientos de estos drones, lo que ha llevado a Moscú a reforzar la seguridad en áreas alejadas de la línea de combate.
La ofensiva ucraniana ha llevado a la creación de un nuevo servicio para proteger estas zonas, bajo la dirección del Kremlin. A la par, se han reportado ataques recientes en Ucrania, donde al menos 10 personas murieron en un bombardeo en la región de Járkov, según fuentes ucranianas.
A pesar de reconocer los daños ocasionados por los ataques, Putin insiste en que no han tenido un efecto devastador. Esta postura refleja la estrategia del Kremlin frente a una campaña que se ha expandido más allá de las zonas de combate, mientras las tensiones continúan entre ambos países en medio de un conflicto que aún no muestra signos de resolución.




