NUEVA YORK. – En un evento celebrado en la Torre Trump, el presidente Donald Trump destacó que el Mundial de fútbol ha logrado «romper récords», posicionándose como el «más grande de la historia». Durante su intervención, sugirió que Estados Unidos debería ser el país anfitrión de la próxima edición, dejando a México y Canadá fuera de la ecuación.
El mandatario hizo estas declaraciones acompañado por Gianni Infantino, presidente de la FIFA, quien alabó el éxito del evento y expresó que la misión de la organización es llevar alegría al mundo a través del deporte. Trump bromeó sobre la posibilidad de que la próxima sede sea compartida entre China y EE.UU., lo que facilitaría los traslados de los jugadores entre partidos.
Trump también reveló que el Mundial ha atraído hasta ahora a 6,5 millones de asistentes, convirtiéndose en el torneo con mayor afluencia en la historia de los deportes. Durante su discurso, recordó momentos memorables del torneo, incluyendo la controversia respecto a la tarjeta roja al delantero estadounidense Folarin Balogun, donde expresó su deseo de que el jugador hubiera podido completar el partido.
Finalmente, el presidente envió sus mejores deseos a las selecciones de España y Argentina, que se enfrentarán en la final el próximo domingo en el estadio MetLife, ubicado en East Rutherford, Nueva Jersey. Sin tomar partido, concluyó deseando que gane «el mejor equipo».




