WASHINGTON. – SpaceX enfrentó un contratiempo este jueves al cancelar el décimo tercer intento de lanzamiento de su cohete Starship, justo cuando se preparaba para encender los motores en la plataforma de lanzamiento de Starbase, en la costa de Texas. La decisión se tomó después de que los sistemas informáticos detectaron un fallo, deteniendo la cuenta regresiva en el último momento, lo que llevó a la empresa a posponer la misión sin especificar la causa del problema.
Elon Musk, fundador de SpaceX, comunicó en un mensaje a través de X que «algunos de los motores no arrancaron», lo que desencadenó la cancelación automática del lanzamiento. Esta interrupción tan avanzada obligó a la compañía a descargar el metano líquido y el oxígeno líquido que ya estaban en el cohete, lo que también significa que se deben realizar ajustes antes de intentar nuevamente el lanzamiento.
El despegue estaba programado para las 18:45 hora local (23:45 GMT) y representaba el segundo lanzamiento de este año, además de ser un hito importante para el tercer modelo de Starship, que realizó su primer vuelo el 22 de mayo. Este intento tenía como objetivo probar el rendimiento del propulsor Super Heavy y realizar un despliegue de veinte satélites Starlink V3 en una trayectoria suborbital, además de perfeccionar el proceso de reencendido de los motores durante la fase de aterrizaje en el Golfo de México.
La NASA sigue de cerca el avance de estos lanzamientos, ya que depende del Starship para su misión Artemis, que tiene como objetivo llevar astronautas a la Luna. La misión ha sido reprogramada de finales de 2026 a mediados de 2027, en parte debido a estos retrasos en el desarrollo del cohete. Se espera que SpaceX realice un nuevo intento de lanzamiento en los próximos días a medida que se resuelvan los problemas técnicos.



